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La Agenda 2030: ¿Importante para tu ciudad? Desde España ODS 4, 11 ES

por | Dic 28, 2021 | Europa, Gente, Progreso | 0 Comentarios

 

La Agenda 2030: ¿Importante para nuestra ciudad?

Desde España

Miguel Ángel Velasco cmf

Del equipo claretiano ante la ONU

 

¿Qué representa la Agenda 2030 de Objetivos de Desarrollo Sostenible para una ciudad? ¿Por qué es importante que cada ciudad tenga un Plan Estratégico 2030? Para responder a estas preguntas, presento en este artículo aquello que, dentro de los ODS 2030, es más relevante para las ciudades.

 

 

La Agenda 2030 de Objetivos de Desarrollo Sostenible

 

La Agenda 2030 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) quiere cambiar nuestra forma de mirar al mundo y nuestra manera de ejercer la cooperación internacional. ¿Suena excesiva la expresión? Pues, aunque parezca exagerado, no he dicho más que la realidad. La Agenda fue aprobada en septiembre de 2015 por 193 países en el seno de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Los países signatarios, entre ellos España, se comprometieron a elaborar un Plan Nacional para su implementación en cada país[i]. España ha dado cuenta de la marcha de este plan, por segunda vez, el en julio de 2021 en el Foro Político de Alto Nivel sobre el Desarrollo Sostenible, celebrado en la sede de Naciones Unidas de Nueva York.

 

La Federación Española de Municipios y Provincias de España (FEMP) hizo suyos los desafíos contenidos en la Agenda, afirmando en el comunicado de su XII Pleno lo siguiente: “La Agenda 2030 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 25 de septiembre de 2015, es el marco político internacional que los Estados miembros de Naciones Unidas han asumido como hoja de ruta para la sostenibilidad de la vida de las personas desde una perspectiva social, cultural, económica y medioambiental. De ahí que los cinco pilares sobre los que se construye la Agenda sean planeta, personas, paz, prosperidad y alianzas…./… El XII Pleno de la FEMP asume un compromiso político y ético con la Agenda 2030 para convertirla en una prioridad estratégica a nivel nacional e internacional, convencidos de que es el marco de políticas públicas a seguir en los próximos años para el desarrollo de una sociedad más justa, libre e igualitaria[ii].”

 

Es muy posible que estos párrafos hayan sorprendido y nos hayamos hecho algunas preguntas. ¿Cómo es posible que conozcamos tan poco de algo asumido por 193 países, entre ellos España, en el año 2015 y que muchos, entre ellos la Unión Europea, el Gobierno de España o la FEMP consideran tan importante? ¿En qué consiste la novedad de esta Agenda 2030? ¿En qué afecta a nuestra ciudad algo que se ha decido en un lugar tan lejano como las Naciones Unidas? ¿Existe un Plan Agenda 2030 para nuestro país? ¿Existe un plan adaptado para la ciudad en la que vimos?

Una agenda que quiere hacernos ciudadanos globales, sin olvidar nuestra tierra

 

Es posible que estén en vuestro recuerdo los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). Pues bien, sin pediros que los olvidéis, la Agenda 2030 pretende algo mucho más ambicioso que los ODM. El mundo, para la Agenda 2030, no se divide en Norte y Sur; en Países desarrollados y Países en desarrollo. Todos los países, tenemos que preguntarnos hasta qué punto cumplimos los objetivos de la Agenda; todos tenemos que preguntarnos qué nos falta para hacerlo y elaborar un Plan nacional para cumplirlos. La Agenda 2030, con sus 17 ODS y 169 metas, no distingue entre países que tienen que ayudar y países a los que hay que ayudar. La distinción se hace entre situaciones y grupos poblacionales en cada uno de los países del mundo. Si hablamos de polución, de desigualdades sociales, de discriminación social, de libertades, de medioambiente, podemos y debemos, según la Agenda 2030, preguntarnos por cada uno de nuestros países y por cada ciudad. Si hablamos de Cooperación Internacional al desarrollo hemos de preguntarnos cuál es la forma más adecuada de ayudar a que cada país desarrolle, él mismo, sus recursos y potencialidades.

 

La Agenda 2030, con sus 169 metas y sus indicadores de logro, quieren poner en el centro de todos ellos al ser humano. No es simplemente una Agenda para conservar el medioambiente o procurar no consumir todos los recursos con la finalidad de que quede algo para las generaciones venideras; es una Agenda que quiere mirar la integridad de la humanidad y poner las claves para construir un mundo mejor, pensando en cada ser humano. La Agenda de Desarrollo Sostenible se transforma así en una Agenda para el Desarrollo Humano Sostenible que agrupa sus objetivos pensando en: las Personas, el Planeta, el Progreso humano, la Paz y las Alianzas (Partnership). La Agenda 2030, quiere responder a una cuestión central: ¿cómo podemos lograr que todas las personas de la humanidad realicen sus potencialidades como seres humanos?; ¿cómo podemos lograr “no dejar a nadie atrás”?

El desafío presentado por la Agenda 2030 es tan grande que supera la barrera del 2030 para pasar a ser un horizonte hacia el que caminar con decisión; un desafío que se ha hecho aún mayor a causa del COVID-19. Es imposible cumplir unos objetivos de tal calibre sin una clara colaboración entre todos. Centrándome en esta segunda idea, el ODS 17 pide para lograrlos, en nombre de los 163 países signatarios, que la colaboración implique a: organizaciones internacionales, organizaciones intergubernamentales regionales, gobiernos de todos los países, gobiernos regionales, ayuntamientos, universidades, escuelas, empresas, ONG, organizaciones religiosas. La Agenda 2030 se convierte así en un marco de cooperación de todos los actores de la sociedad, de todos los países del mundo, de todos nosotros. Es una nueva manera de mirar la humanidad, no cabe duda. Es una visión que nos pide ser conscientes de que somos ciudadanos globales, es decir, responsables del presente y futuro del mundo.

 

¿Será posible todo esto? En momentos como los que estamos viviendo, en los que el COVID-19 no sabemos muy bien si va a sacar todo lo bueno que tenemos dentro o mucho del egoísmo que albergamos, es normal que nos asalte la duda. No cabe duda de que, buscando una aparente practicidad, sería mejor quedarse con los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM); al fin y al cabo, son menos que los 17 ODS. Cierto, pero el mundo es mucho más complejo que lo expresado por los ODM y aún los 17 ODS dejan algunos aspectos fundamentales fuera de su consideración. No podemos dividir el mundo en países ricos (los que dan) y países pobres (los que reciben). Es una visión simplista e incluso neocolonialista de la realidad. Hemos de admitir la complejidad de nuestro mundo, la interconexión sistémica de los 17 ODS para dar una respuesta adecuada y trabajar todos unidos con este marco de referencia común. Evidentemente que tenemos que contar con los intereses geopolíticos inconfesables pero, una vez conscientes de ellos, hemos de seguir adelante tratando de mejorar el mundo. Las ideologías han muerto, con todo lo bueno que ello tiene, pero no podemos pasar a creer sólo en un pragmatismo en donde valga sólo el falso progreso sólo basado en lo económico. La Agenda 2030 tiene en el corazón la Declaración Universal de los Derechos Humanos y ésta se concreta en la Agenda 2030 de Objetivos del Desarrollo (Humano) Sostenible.

La Agenda 2030 fue elaborada de una forma muy distinta a lo que hasta entonces se estilaba en las Naciones Unidas. Los documentos aprobados en la Asamblea General o en el Consejo de Seguridad eran, normalmente, preparados por expertos de los propios organismos del Sistema de Naciones Unidas. En el caso de los borradores de la Agenda, los miembros de la comisión del Consejo Económico y Social (ECOSOC) de Naciones Unidas encargados de su elaboración, asistieron a conferencias y talleres de trabajo sobre lo que después ellos tenían que decidir. Expertos universitarios, investigadores, ONG y empresas estuvieron volcando su experiencia y sabiduría para que, los diplomáticos de la ONU, se llenasen de contenidos desde la vida real y desde la investigación académica. La Sociedad Civil empezaba a abrirse paso en una ONU que, aún con todo, sigue excesivamente anclada en el año 1945, el año de su creación. Es la misma sociedad civil la que es ahora llamada para colaborar con los gobiernos y las organizaciones supranacionales, a implementar los 17 ODS.

¿Cómo resuena la Agenda 2030 de ODS en los ayuntamientos?

 

La implementación de la Agenda 2030 no se puede dejar sólo a la ONU; ni se puede dejar sólo a los gobiernos o a las Organizaciones Supranacionales; ni a las regiones, autonomías, “landers” o ayuntamientos. Necesitamos a la Sociedad Civil (universidades, investigadores, ONG, organizaciones religiosas, escuelas, etc.) y a las empresas. La Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) reconoció la Agenda 2030 como un documento a integrar en los planes de futuro de cada municipio y región, para construir planes de futuro; en concreto Planes 2030. El Plan que cada Estado-Nación, cada municipio o región ha de elaborar ha de contener los 17 ODS, teniendo en cuenta que los 17 ODS están necesariamente interrelacionados. Cada entidad ha de subrayar en su plan aquellos objetivos o metas que le sean más necesarias. 

 

Aunque todos los ODS han de estar presentes en los Planes 2030, en el caso de las ciudades, hay un Objetivo de Desarrollo Sostenible específicamente dedicado a ellas. Es el número 11: “Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles”. Señalo aquí siete metas tomadas fundamentalmente del ODS11, que creo la ciudad de Elda debería tomar en especial consideración: 

“11.1 De aquí 2030, asegurar el acceso de todas las personas viviendas servicios básicos adecuados, seguros yasequibles y mejorar los barrios marginales.

11.4 Redoblar los esfuerzos para proteger salvaguardar el patrimonio cultural natural del mundo

11.7 De aquí 2030, proporcionar acceso universal zonas verdes espacios públicos seguros, inclusivos accesibles, en particular para las mujeres los niños, las personas de edad las personas con discapacidad

10.2 De aquí 2030, potenciar promover la inclusión social, económica política de todas las personas, independientemente de su edad, sexo, discapacidad, raza, etnia, origen, religión situación económica otracondición.

16.7 Garantizar la adopción en todos los niveles de decisiones inclusivas, participativas representativas que respondan las necesidades

17.17 Fomentar y promover la constitución de alianzas eficaces en las esferas pública, público- privada de la sociedad civil, aprovechando la experiencia las estrategias de obtención de recursos de las alianzas

4.7 De aquí 2030, asegurar que todos los alumnos adquieran los conocimientos teóricos prácticos necesarios para promover el desarrollo sostenible, entre otras cosas mediante la educación para el desarrollo sostenible los estilos de vida sostenibles, los derechos humanos, la igualdad de género, la promoción de una cultura de paz no violencia, la ciudadanía mundial la valoración de la diversidad cultural y la contribución de la cultura aldesarrollo sostenible.”

Invito a los lectores a conocer de primera mano la Agenda 2030[iii], no sólo los títulos de los 17 ODS, creo que puede ser una lectura muy instructiva.

 

Si tuviese que elegir una, pensando en la sensibilización de los habitantes de las ciudades, tomaría la meta 4.7 Esta meta es casi un pequeño proyecto educativo sobre desarrollo humano sostenible y ciudadanía global. Tengamos en cuenta que el Objetivo 4 sobre educación, habla de una educación que se extiende a lo largo de toda la vida. Sería una equivocación entender esta meta 4.7 sólo referida a los años escolares y no comprender que se está hablando de actitudes de enseñanza-aprendizaje que han de desplegarse a lo largo de toda la vida. 

En conclusión: cada una de nuestras ciudades ha de elaborar un plan de implementación de la Agenda 2030, pensando en los 17 ODS pero, especialmente, en reforzar aquellos aspectos de los ODS 2030 más débiles en su cumplimiento.

 

Miguel Ángel Velasco cmf

Del equipo claretiano ante la ONU



[i] https://www.agenda2030.gob.es/recursos/documentacion.htm

[ii] http://femp.femp.es/files/3580-2470-fichero/declaracion_en_favor_de_la_agenda_2030_de_los_ods.pdf

 

[iii] https://www.globalcmf.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

L’Agenda 2030 : important pour notre ville ?

De l’Espagne

Miguel Ángel Velasco cmf

De l’équipe clarétaine à l’ONU

 

Que représente l’agenda 2030 des objectifs de développement durable pour une ville ? Pourquoi est-il important que chaque ville ait un plan stratégique 2030 ? Pour répondre à ces questions, je présente dans cet article ce qui, au sein des ODD 2030, est le plus pertinent pour les villes.

 

 

L’agenda 2030 pour les objectifs de développement durable

 

Le programme 2030 pour les objectifs de développement durable (ODD) vise à changer notre façon de voir le monde et notre façon de nous engager dans la coopération internationale. Cela vous semble-t-il excessif ? Eh bien, même si cela peut sembler exagéré, je n’ai rien dit de plus que la réalité. L’Agenda a été approuvé en septembre 2015 par 193 pays lors de l’Assemblée générale des Nations unies. Les pays signataires, dont l’Espagne, se sont engagés à élaborer un plan national pour sa mise en œuvre dans chaque pays[iii]. L’Espagne a rendu compte de l’avancement de ce plan pour la deuxième fois en juillet 2021, lors du Forum politique de haut niveau sur le développement durable, qui s’est tenu au siège des Nations unies à New York.

 

La Fédération espagnole des municipalités et des provinces d’Espagne (FEMP) a approuvé les défis contenus dans l’Agenda, en déclarant ce qui suit dans le communiqué de sa XIIe plénière : » L’Agenda 2030 des Objectifs de développement durable (ODD), approuvé par l’Assemblée générale des Nations unies le 25 septembre 2015, est le cadre politique international que les États membres des Nations unies ont assumé comme une feuille de route pour la durabilité de la vie des personnes d’un point de vue social, culturel, économique et environnemental. Ainsi, les cinq piliers sur lesquels repose l’Agenda sont la planète, les personnes, la paix, la prospérité et les alliances…. /… La XIIe Plénière de la FEMP assume un engagement politique et éthique envers l’Agenda 2030 pour en faire une priorité stratégique au niveau national et international, convaincue qu’il s’agit du cadre de politique publique à suivre dans les années à venir pour le développement d’une société plus juste, plus libre et plus égale [iii]. » 

 

Il est fort possible que ces paragraphes nous aient surpris et que nous nous soyons posés des questions : comment est-il possible que nous sachions si peu de choses sur un sujet adopté par 193 pays, dont l’Espagne, en 2015 et que beaucoup, dont l’Union européenne, le gouvernement espagnol et la FEMP, considèrent comme si important ? Quelle est la nouveauté de cet Agenda 2030 ? Comment un sujet décidé dans un lieu aussi éloigné que les Nations unies affecte-t-il notre ville ? Existe-t-il un plan Agenda 2030 pour notre pays ? Existe-t-il un plan adapté à la ville que nous avons vue ?

Un programme qui veut faire de nous des citoyens du monde, sans oublier notre patrie.

 

Vous vous souvenez peut-être des objectifs du millénaire pour le développement (OMD). Eh bien, sans vous demander de les oublier, l’Agenda 2030 vise quelque chose de beaucoup plus ambitieux que les OMD. Pour l’Agenda 2030, le monde n’est pas divisé en Nord et Sud, en pays développés et en pays en développement. Tous les pays, nous devons tous nous demander dans quelle mesure nous atteignons les objectifs de l’Agenda ; nous devons tous nous demander ce qui nous manque pour y parvenir et élaborer un plan national pour les atteindre. L’Agenda 2030, avec ses 17 ODD et ses 169 cibles, ne fait pas de distinction entre les pays qui ont besoin d’aide et ceux qui ont besoin d’être aidés. La distinction est faite entre les situations et les groupes de population dans chacun des pays du monde. Si nous parlons de pollution, d’inégalités sociales, de discrimination sociale, de libertés, d’environnement, nous pouvons et devons, selon l’Agenda 2030, nous interroger sur chacun de nos pays et chacune de nos villes. Si nous parlons de coopération internationale au développement, nous devons nous demander quelle est la manière la plus appropriée d’aider chaque pays à développer ses propres ressources et son potentiel.

 

L’Agenda 2030, avec ses 169 objectifs et ses indicateurs de réalisation, veut placer l’être humain au centre de tous ces objectifs. Il ne s’agit pas simplement d’un Agenda pour préserver l’environnement ou pour essayer de ne pas consommer toutes les ressources afin de laisser quelque chose aux générations futures ; c’est un Agenda qui veut regarder l’intégrité de l’humanité et fixer les clés pour construire un monde meilleur, en pensant à chaque être humain. L’Agenda pour le développement durable est ainsi transformé en un Agenda pour le développement humain durable qui regroupe ses objectifs en gardant à l’esprit les éléments suivants : les personnes, la planète, le progrès humain, la paix et le partenariat. Le programme 2030 vise à répondre à une question centrale : comment permettre à tous les peuples de l’humanité de réaliser leur potentiel en tant qu’êtres humains ; comment parvenir à «ne laisser personne de côté» ; comment parvenir à «ne laisser personne de côté» ; comment parvenir à «ne laisser personne de côté» ; comment parvenir à «ne laisser personne de côté» ; comment parvenir à «ne laisser personne de côté».

Le défi que représente l’Agenda 2030 est si grand qu’il dépasse la barrière de 2030 pour devenir un horizon vers lequel il faut marcher avec détermination ; un défi rendu encore plus grand par COVID-19. Il est impossible d’atteindre des objectifs d’un tel calibre sans une collaboration claire entre nous tous. En se concentrant sur cette deuxième idée, l’ODD 17 appelle, au nom des 163 pays signataires, à une collaboration impliquant : les organisations internationales, les organisations intergouvernementales régionales, les gouvernements de tous les pays, les gouvernements régionaux, les municipalités, les universités, les écoles, les entreprises, les ONG, les organisations confessionnelles. L’Agenda 2030 devient ainsi un cadre de coopération pour tous les acteurs de la société, pour tous les pays du monde, pour nous tous. C’est une nouvelle façon de voir l’humanité, il n’y a aucun doute là-dessus. C’est une vision qui nous demande de prendre conscience que nous sommes des citoyens du monde, c’est-à-dire responsables du présent et de l’avenir du monde.

 

Tout cela est-il possible ? Dans des moments comme celui-ci, où nous ne savons pas si COVID-19 fera ressortir tout le bien qui est en nous ou une grande partie de l’égoïsme que nous abritons, il est normal que nous nous interrogions. Il ne fait aucun doute que, pour des raisons apparemment pratiques, il serait préférable de s’en tenir aux huit objectifs du Millénaire pour le développement (OMD) ; après tout, ils sont moins nombreux que les 17 ODD. C’est vrai, mais le monde est bien plus complexe que ne l’expriment les OMD, et même les 17 ODD ne prennent pas en compte certains aspects fondamentaux. Nous ne pouvons pas diviser le monde en pays riches (ceux qui donnent) et pays pauvres (ceux qui reçoivent). Il s’agit d’une vision simpliste, voire néocolonialiste, de la réalité. Nous devons reconnaître la complexité de notre monde, l’interconnexion systémique des 17 ODD afin de réagir de manière adéquate et de travailler ensemble avec ce cadre de référence commun. Bien sûr, nous devons tenir compte des intérêts géopolitiques inavouables mais, une fois que nous en sommes conscients, nous devons aller de l’avant en essayant de rendre le monde meilleur. Les idéologies sont mortes, avec tout le bien que cela comporte, mais nous ne pouvons pas continuer à ne croire qu’en un pragmatisme où seul compte le faux progrès fondé sur la seule économie. La Déclaration universelle des droits de l’homme est au cœur de l’Agenda 2030, et elle est incarnée dans l’Agenda 2030 des objectifs de développement durable (humain).

L’Agenda 2030 a été rédigé d’une manière très différente de ce qui était jusqu’alors la norme aux Nations unies. Les documents adoptés par l’Assemblée générale ou le Conseil de sécurité étaient généralement préparés par des experts du système des Nations unies. Dans le cas des projets d’agenda, les membres de la commission du Conseil économique et social des Nations unies (ECOSOC) chargée de leur élaboration ont participé à des conférences et à des ateliers sur ce qu’ils devaient décider. Des experts universitaires, des chercheurs, des ONG et des entreprises ont partagé leur expérience et leur sagesse afin que les diplomates de l’ONU bénéficient d’un contenu issu de la vie réelle et de la recherche universitaire. La société civile commençait à faire son chemin dans une ONU qui, malgré tout, est encore trop ancrée en 1945, année de sa création. C’est cette même société civile qui est désormais appelée à collaborer avec les gouvernements et les organisations supranationales pour mettre en œuvre les 17 ODD.

Comment l’Agenda 2030 des ODD trouve-t-il un écho auprès des municipalités ?

 

La mise en œuvre de l’agenda 2030 ne peut être confiée aux seules Nations unies, ni aux seuls gouvernements ou organisations supranationales, ni aux régions, régions autonomes, «landers» ou conseils municipaux. Nous avons besoin de la société civile (universités, chercheurs, ONG, organisations religieuses, écoles, etc.) et des entreprises. La Fédération espagnole des municipalités et des provinces (FEMP) a reconnu l’Agenda 2030 comme un document à intégrer dans les plans d’avenir de chaque municipalité et région, afin d’élaborer des plans pour le futur, plus précisément des Plans 2030. Le plan que chaque État-nation, chaque municipalité ou région doit élaborer doit contenir les 17 ODD, sachant que ces derniers sont nécessairement liés entre eux. Chaque entité doit mettre en évidence dans son plan les objectifs ou les cibles qui sont les plus nécessaires pour elle. 

 

Si tous les ODD doivent être présents dans les Plans 2030, dans le cas des villes, un Objectif de développement durable leur est spécifiquement dédié. Il s’agit du numéro 11 : «Rendre les villes et les établissements humains inclusifs, sûrs, résilients et durables». Je signale ici sept objectifs tirés principalement de l’ODD11, que la ville d’Elda devrait, selon moi, prendre particulièrement en considération : 

«11.1 D’ici à 2030, assurer l’accès de tous à un logement adéquat, sûr et abordable et aux services de base, et améliorer les bidonvilles.

11.4. Redoubler d’efforts pour protéger et sauvegarder le patrimoine culturel et naturel mondial.

11.7 D’ici à 2030, fournir un accès universel à des espaces verts et à des espaces publics sûrs, inclusifs et accessibles, notamment pour les femmes et les enfants, les personnes âgées et les personnes handicapées.

10.2 D’ici à 2030, renforcer et promouvoir l’inclusion sociale, économique et politique de toutes les personnes, indépendamment de leur âge, de leur sexe, de leur handicap, de leur race, de leur appartenance ethnique, de leur origine, de leur religion ou de leur statut économique ou autre. 

16.7 Assurer une prise de décision inclusive, participative et représentative à tous les niveaux, qui réponde aux besoins des plus pauvres et des plus vulnérables.

17.17 Encourager et promouvoir des partenariats efficaces dans les domaines public, public-privé et de la société civile, en s’appuyant sur l’expérience et les stratégies de financement des partenariats.

4.7 D’ici à 2030, faire en sorte que tous les apprenants acquièrent les connaissances et les compétences nécessaires pour promouvoir le développement durable, notamment par l’éducation au développement durable et aux modes de vie durables, aux droits de l’homme, à l’égalité des sexes, à la promotion d’une culture de la paix et de la non-violence, à la citoyenneté mondiale et à l’appréciation de la diversité culturelle et de la contribution de la culture audéveloppement durable».

J’invite les lecteurs à prendre connaissance de l’Agenda 2030 de première main[iii], et pas seulement des titres des 17 ODD, je pense que la lecture peut être très instructive.

 

Si je devais en choisir une, en pensant à la sensibilisation des citadins, je prendrais la cible 4.7. Cette cible est presque un petit projet éducatif sur le développement humain durable et la citoyenneté mondiale. N’oublions pas que l’objectif 4 sur l’éducation parle de l’apprentissage tout au long de la vie. Ce serait une erreur de comprendre cette cible 4.7 comme se référant uniquement aux années scolaires et de ne pas comprendre qu’elle parle d’attitudes d’enseignement-apprentissage qui doivent être déployées tout au long de la vie.

 

En conclusion : chacune de nos villes doit développer un plan de mise en œuvre de l’Agenda 2030, en pensant aux 17 ODD, mais surtout en renforçant les aspects des ODD 2030 qui sont plus faibles dans leur réalisation.

 

Miguel Ángel Velasco cmf

De l’équipe clarétaine à l’ONU

 

 

 

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