Realismo en el ECOSOC de las Naciones Unidas ES


Realismo en el ECOSOC de las Naciones Unidas

Miguel Ángel Velasco cmf

Miembro del Equipo cmf ante la ONU

 

El Consejo Económico y Social (ECOSOC) de las Naciones Unidas desarrolla del 6 al 13 de julio de 2021 su anual Foro Político de Alto Nivel (HLPF) sobre el Desarrollo Sostenible que, desde la aprobación de la Agenda 2030 (2015) revisa la implementación de los ODS 2030 y la Agenda en su conjunto. El Foro Político se está desarrollando en formato virtual Zoom. Los participantes del Foro (HLPF) son los representantes de los países miembros del ECOSOC y participan también grupos y asociaciones de la Sociedad Civil (ONGs, Universidades, Asociaciones involucradas en la consecución de los ODSs). La primera semana, la que acabamos de terminar, se ha centrado especialmente en dar cuenta del grado de cumplimiento de los ODS seleccionados; os invito a leer entradas anteriores de este Blog. La segunda semana, que comienza el día 12, contará con la presentación de los Informes Voluntarios (VNR) sobre la implementación de la Agenda 2030 en esos países. 

 

El tema central de este año, el foco desde el que se quiere realizar una revisión de la Agenda 2030, es el siguiente: “Recuperación sostenible y resiliente de la pandemia de COVID-19 que promueva las dimensiones económicas, sociales y ambientales del desarrollo sostenible”. El subtítulo explicativo es: “Construcción de un camino inclusivo y eficaz para el logro de la Agenda 2030 en el contexto de la década de acción y ejecución para el desarrollo sostenible”. Los objetivos que se han seleccionado este año por su relación más directa con la recuperación de la Pandemia COVID-19 son: 1. Fin de la Pobreza; 2. Hambre “0”; 3. Salud y Bienestar; 8. Trabajo decente y Crecimiento económico; 10. Reducción de las desigualdades en cada país y entre los países; 12. Producción y Consumo responsables; 13. Acción por el Clima; 16 Paz, Justicia e Instituciones Sólidas; 17. Alianzas para lograr los Objetivos. Además de analizar las interconexiones entre ellos.

 

En paralelo, durante las dos semanas del HLPF, las ONG reconocidas ante el ECOSOC desarrollan una intensa actividad a través de encuentros paralelos sobre temas de la Agenda 2030. Los Misioneros Claretianos participamos en la preparación de uno de los “Eventos Paralelos” del programa oficial y hemos promovido, desde el Equipo cmf Naciones Unidas, un encuentro sobre proyectos claretianos relacionados con la Agenda 2030.


Una de las características que está teniendo el presente Foro de Alto Nivel (HLPF) es el realismo del análisis de la realidad. Se afirma claramente que la COVID-19 está suponiendo no sólo un parón en la buena marcha de la consecución de los ODS-2030, sino un gravísimo retroceso a la situación de hace años, en la mayoría de los indicadores de los ODS. La Pandemia no sólo ha afectado al ODS 3, relativo a la salud y el bienestar, sino, sistémicamente, a todos los ODS relacionados con la Persona, el Progreso humano, la Paz y Justicia e incluso ha arrojado serias dudas sobre el 17 respecto a las alianzas. No es sólo cuestión de hablar del número de muerto provocados por la COVID-19 (4.025.135 muertos, 11 julio, 2021). Los informes mencionan, entre otras muchas consecuencias; la suspensión de clases para estudiantes de todo el mundo; la pérdida de trabajo y de recursos para miles de millones de personas de la llamada “economía informal”; la pérdida o retroceso de derechos de los ciudadanos, especialmente mujeres y niños. 

 

La pandemia COVID-19 ha mostrado con claridad las enormes diferencias entre países desarrollados y en desarrollo. Podemos poner de ejemplo la inoculación de vacunas en niveles entre 40 y 70% en la mayoría de los países desarrollados y en niveles inferiores al 2% en África. Los países que han unido buena organización sanitaria con instituciones fuertes y democráticas, han podido afrontar mejor la pandemia que otros; un ejemplo claro de que las dos condiciones son necesarias lo podemos ver con algunos ejemplos: los primeros momentos de desconcierto individualista de los países europeos, afortunadamente solucionado; el incomprensible volumen de muertos en Brasil, con un adecuado sistema sanitario pero con un gobierno negacionista; la mejor situación de África, respecto a contagios y muertes, en comparación con Latino-América, debido, parece ser, a la pronta reacción de las organizaciones supranacionales africanas.

 

Hablando de la brecha entre países desarrollados y países en desarrollo; todos los informes presentados en el HLPF han remarcado que no sólo ha quedado evidenciada la que ya había, sino que se ha agrandado. Seguimos viendo el mundo desde la perspectiva de los países desarrollados; personalmente no me gusta hablar de “economía formal” y de “economía informal” como si la segunda fuese la excepción a la primera en el mundo. La mayor parte de los 7500 millones de personas de nuestro mundo viven de los recursos que genera lo que los países desarrollados llamamos “economía informal”; pero la excepción en el mundo es vivir con la llamada “economía formal”. La mayoría inmensa de esas personas de la economía informal, la economía normal en el mundo, han visto cómo se han cerrado las fronteras, han dejado de enviar recursos a sus familias desde otros países, y se ha prohibido estar (¿) y vender en las calles. Falta un detalle que mencionar: pero para ellos, los de la “economía informal”, los de la “economía normal en el mundo”, sin subsidios de ningún tipo, la opción era clara: morir de hambre o morir, quizá, por ser contagiado de COVID-19.

 

Durante esta semana se ha llamado a la solidaridad internacional para afrontar esta crisis inmensa que ha provocado el COVID-19. Solidaridad en forma de vacunas (a través de ONU-COVAX) y a través de ayudas monetarias. Se ha pedido desde los ponentes de esta semana pasada mejorar los sistemas de impuestos en todos los países y, por supuesto, se ha puesto claramente en evidencia la necesidad de construcción de un sistema global de protección de la salud y de protección social. La propuesta de la constitución de un Fondo de Reconstrucción Mundial, quizá a manera del que se ideó después de la Segunda Guerra Mundial, pueda ser un buen camino de solución. Fue angustiosa la queja de uno de los representantes de los países-archipiélagos que están viendo cómo el número de las islas que forman sus países van desapareciendo; decía uno de sus representantes: “No necesitamos programas para reducir las emisiones de CO2, que no producimos, ni inspectores para asegurarse de cuidamos el medio ambiente terrestre y marino; todo eso ya lo hacemos. Necesitamos, ahora, recursos monetarios para la subsistencia de nuestros pueblos que han visto desaparecer su forma de vida: el turismo. Necesitamos que los países desarrollados causantes, a lo largo de los siglos, del cambio climático que está haciendo desaparecer nuestras islas. Esos países desarrollados deben venir en nuestra ayuda”.

Termino con dos afirmaciones. La primera; un punto común entre todos los panelistas intervinientes es definir la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible como el necesario camino a seguir, con urgencia. La segunda quiere abrir la puerta a la segunda semana del HLPF, la que contiene los Informes Voluntarios de los Países (VNR) sobre la implementación de la Agenda 2030; espero que sean tan realistas como lo han sido los panelistas de la primera semana; reconocer y admitir la verdad sobre la realidad es el primer paso para avanzar.

 

Miguel Ángel Velasco cmf

Miembro del Equipo cmf ante la ONU 

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