Estudios Universitarios en Zimbabwe ES ODS 4

 

Estudios Universitarios en Zimbabwe

Educación cambia vidas (ECV)

 

Joaquín Béjar, Manuel Ogalla, Ana Estévez

Equipo Claretiano-Fátima. Zimbabwe

 

El programa “Educación cambia vidas” (ECV)es la apuesta de Proclade Bética por el derecho a la educación de niños y niñas y jóvenes en las zonas más empobrecidas. Se desarrolla en 5 países a través de 6 proyectos educativos plurianuales, con el objetivo de garantizar la finalización del ciclo escolar y una educación que tenga como motor el desarrollo integral de la persona. Aspira a fortalecer una educación de calidad, inclusiva, con valores de amor, paz y solidaridad, que favorezcan alternativas para mejorar el futuro de los pueblos

 

ECV-Zimabwe. Estudios universitarios

Este proyecto está dirigido a apoyar a jóvenes que quieren acceder a estudios superiores. La ayuda económica favorece a un grupo de 30 de chicos y chicas, provenientes de la misión de Zhomba, zona rural alejada de la capital, para que puedan pagar sus matrículas y tener la oportunidad de estudiar. Se trata de una iniciativa con un gran potencial transformador, ya que los conocimientos y el aprendizaje de cada uno de estos jóvenes, será devuelto a sus lugares de origen y toda la comunidad podrá enriquecerse. De hecho se ha iniciado el movimiento ChildZCare, una cadena de solidaridad en la que los y las estudiantes se comprometen a apoyar a otros jóvenes de secundaria para que sigan estudiando.

2020. Irrupción de la Pandemia

En el mes de marzo se decretó el cierre de todos los centros educativos, incluidos universitarios. Sólo a partir de septiembre se han ido recuperando las actividades educativas. Desde ese momento, se han seguido produciendo cierres temporales, según evolucionó la pandemia que afectaron directamente a los y las estudiantes.

 

Además, la economía del país se ha visto afectada seriamente. La moneda local, dólar zimbabwano, se ha  devaluado mucho y los precios se volvieron, una vez más, a disparar, en una nueva espiral inflacionista. Todo ello ha provocado, junto a otras causas de tipo estructural y coyuntural, un empobrecimiento generalizado del país y de las familias.

 

Debido al coronavirus, no se han llevado a cabo los encuentros de jóvenes incluidos en el programa. Han existido algunos encuentros parciales, en Harare por ejemplo, o en la misma Misión. Pero el seguimiento se ha hecho con entrevistas personales y se manteniendo contactos telefónicos frecuentes. 

 

Algunas personas han tenido acceso a educación online. Otras, debido a la falta de recursos de sus centros, no han podido. Todos y todas transmiten agradecimiento por el apoyo recibido desde PROCLADE Bética y de las personas e instituciones que colaboran en el programa. Esta ayuda se ha hecho aún más necesaria en este contexto de empobrecimiento y crisis generada por el virus covid-19. Este año se han incrementado las labores de animación y motivación, pues han sido muchos los problemas que los chicos y chicas han tenido que superar para poder finalizar satisfactoriamente el curso.

Durante 2020, 29 jóvenes han participado en el programa, con lo que eso representa de ilusión en Con la riqueza de tener futuros grandes profesionales en diferentes ramos como ingeniería, magisterio, medicina… Jóvenes que sueñan y trabajan por un futuro mejor y más humano, jóvenes que optan por un país diferente más honrado y con posibilidades para todos.

2021. Mirando el futuro con esperanza

La situación ha ido mejorando en el curso de los meses de 2021, aunque después de las fiestas navideñas, en enero, febrero y marzo, los casos subieron y hubo confinamientos temporales. En todo caso, las zonas rurales están muy poco afectadas por la pandemia, y la mayor parte de los casos se concentran en las ciudades. La vacunación están siendo accesible, aunque hay personas que la rechazan, como ocurre en otros países, por miedo o desconfianza, o porque no se acepta la medicina no tradicional.

 

Para este curso, hay un buen grupo de estudiantes participando en el proyecto. Son 13 chicos y 17 chicas, siguiendo el compromiso de incentivar que las mujeres puedan acceder a estudios superiores, dado que generalmente tienen más dificultades para hacerlo. 

 

En cuanto al tipo de estudios 7 estudiantes han optado por prepararse para ser docentes, 5 completaran estudios profesionales de mecánica, electricidad etc., 2 profundizarán en las lenguas africanas. El resto aspiran a estudios de leyes, medicina, informática, geografía o políticas. 

 

A pesar de que las circunstancias del curso están siendo quizá más complicadas que otros años, las personas que están participando tienen un fuerte compromiso con su proyecto de vida, trabajan duro y los resultados seguro que los acompañarán. Todas sienten deseos de servir a sus comunidades y para ello se preparan a conciencia.

ECV. Sensibilizar sobre el Derecho a la educación. El camino del ODS 4

 

ECV es un Programa que se desarrolla también en Europa, en la provincia claretiana de Fátima: para que la sociedad, a través de los centros educativos, se comprometan por una educación universal, de calidad, inclusiva y en todas las etapas de la vida, para tomar conciencia de la importancia de la educación como herramienta para mejorar el mundo y dejar de reproducir estructuras injustas, para cambiar los estilos de vida que provocan desigualdad, e indiferencia; para acercar la realidad de Zimbabwe, el contexto y la importancia de la educación tanto primaria-secundaria como universitaria; para formar parte de los proyectos dándolos a conocer y buscando formas creativas de financiación que les haga partícipe y sientan la responsabilidad en la construcción de un mundo mejor.

 

Desde hace cinco años surge una cadena de solidaridad en la que los estudiantes universitarios de ECV en Gokwe, Zimbabawe (ECV estudios universitarios), se comprometen a que otros niños y niñas de sus comunidades puedan seguir estudiando. Esta iniciativa nace de jóvenes conscientes de la importancia que está teniendo para ellos la oportunidad de estudiar. Las ganas de comprometerse con una sociedad más justa hace que los estudiantes creen el ChildCare, cuidar de los niños y niñas que serán el futuro del país. ChildCare consiste en que ellos mismos se comprometen a pagar una parte de los estudios de primaria y secundaria de otras personas (renunciando a sus propios gastos) y además dan clase de apoyo para que los pequeños de la comunidad puedan aprender y aprobar las asignaturas. Esta cadena tiene tanta fuerza que se genera El Movimiento ChildzCare, donde cualquier persona puede sumarse como una pieza del puzle para que la educación sea una realidad en Zimbabwe. La implicación y el compromiso son claves para formar parte del movimiento.

Así el alumnado en otros puntos de la provincia de Fátima se suma a esta cadena para dar a conocer el movimiento. Se desarrollaron varias actividades: concurso de logos, elaboración de bolsas de tela con algodón ecológico y comercio justo, con las que se pudo recaudar dinero para la financiación, reivindicando el derecho a la educación

 

Joaquín Béjar, Manuel Ogalla, Ana Estévez

Equipo Claretiano-Fátima. Zimbabwe

 

 

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