Desde la tierra: Claret Enea. Bilbao. españa. ODS10. ES




Hay tres cosas que me desbordan

y cuatro que no conozco:

el camino del águila en el cielo,

el camino de la serpiente por la roca,

el camino del navío en alta mar,

el camino del varón tras la doncella.

Proverbios 30, 18-19

 

 

CLARET ENEA COMO “COINMUNIDAD”

Bernart Balza

Director Claret Enea. Bilbao

 

Tomo prestado el concepto acuñado por Peter Sloterdijk, para presentar parte de nuestro trabajo entendido como el compromiso individual y comunitario que ayuda, cuida, desarrolla, protege, empodera… a una colectividad que vive en situación de vulnerabilidad.

 

En nuestro lenguaje además se unen otros conceptos, lenguajes, experiencias…

Entendemos que lo más profundamente humano nos hace humanitarios y es en ese contexto donde evaluamos nuestra acción social-pastoral.




 

Se me ha pedido que presente Claret enea vinculada a alguno de los ODS, que los entendemos como objetivos que hacen más saludable y habitable nuestro mundo.

 

Recordamos el ODS 5 de la Agenda 2030: Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas.

 

Dificultades

 

Podría hacer una lista extensa, por razones de espacio voy a sintetizar en algunos aspectos.

 

Nos encontramos con mujeres que no tienen capacidad para tomar decisiones que afectan a su propia vida, bien por falta de motivación, por adicciones que las acompañan, por dificultades de comunicación, por inestabilidad económica, por causas pendientes con la justicia, por falta de alojamiento, por falta de empleo, por falta de vínculos, por violencia y malos tratos …, causas y circunstancias que a veces no llegamos a intuir.

 

Intentamos acompañar, acoger, comprender y comenzamos una vez que la mujer nos pide ayuda y ponemos a su servicio los medios con los que contamos; en algunos casos limitados.

 

Tenemos como objetivo posibilitar y ayudar a las personas en la cobertura de sus

necesidades básicas, en el desarrollo de sus potencialidades, en su aprendizaje en competencias y capacitaciones, y lo que tiene que ver con su autonomía (o

dependencia) personal, con su integración (o exclusión) comunitaria y social y con su inserción laboral (acompañando desde la calle al trabajo).

 

Desigualdad

 

Las necesidades básicas van unidas y son el primer peldaño; para las personas en mayor precariedad, la sopa caliente y la cama a punto son elementales. Vemos que la proclamación de derechos y declaraciones en la práctica no son suficientes, aunque es verdad que la generosidad, no solo de intenciones, a veces es la solución menos mala.

 

Sabemos que, la VIDA es más grande que las miserias que ella misma genera. Lo cierto es que comportamientos inadecuados, como sistemas fiscales inequitativos, una distribución injusta de la inversión y el gasto, la corrupción, la brecha digital, la marginación, la no redistribución de la renta, la limitación de servicios… nos debilitan y no debemos olvidar que todo tiene que ver con todo. Al mismo tiempo, debemos reafirmar lo que un autor decía: “No siempre lo peor es cierto”

 

Retos

 

No hemos conseguido que la democracia sea realmente integral y que incluya la

economía; ese déficit que afecta a las propias venas del sistema, hace que la sangre que circula esté envenenada.

 

Además del reto de la democracia que puede caer en “caquistocracia”. Está el reto de la situación de las mujeres (dependencia, migraciones, violaciones...), de ahí nuestro trabajo. Si no atendemos realmente sus dramas, nuestra sociedad va hacia un muro de hormigón. La confianza debe ser restituida.

 

 

¿Qué hacer?

 

Sigo pensando que los Humanos con mayúscula seguimos siendo necesarios, aunque seamos efímeros e irrelevantes y su número se reduzca tanto que entre en una pequeña reserva.

 

Hay que constituir pequeñas comunidades de “personas-sensibilizadas-tocadas” que conocen y se relacionan con personas en dificultad. Esas comunidades humanitarias debemos “abrazar” e implicarnos con las personas afectadas.

Si alentamos el “orgullo” y el deseo de humanizarnos y creamos comunidades donde se vea que las “buenas acciones” pueden llegar a ser un “buen negocio”, no viviríamos la “renuncia” como simple resignación.

 

La frontera entre triunfar o fracasar está separada por la FE.

 

Bernart Balza

Director Claret Enea. Bilbao

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