COP25 Chile-Madrid 12


Cumbre del clima 2019 Chile. Madrid, 2 al 13 de diciembre 2019. Día 14

Estamos en un cambio de época. Ciertamente llevamos diciendo esto mucho tiempo, por unas razones o por otras, pero el cambio climático nos está obligando a ver las cosas de una forma diferente, de una forma global. Durante bastantes años hemos estado hablando de lo interesante que era conocer la diversidad de mundo y lo importante que es la colaboración entre unos países y otros. Es curioso que el impulso para la creación de la Sociedad de Naciones y la ONU y la creación de la CECA, el Mercado Común Europeo y la Unión Europea, fueran las dos guerras mundiales. La creación de estas organizaciones multilaterales ha cambiado nuestro mundo en muchas cosas, para bien.  Ahora no es una guerra, es una emergencia climática mundial la que nos obliga a plantearnos las cosas de forma multilateral. La solución al cambio climático y sus consecuencias para los seres humanos, dependen de que TODOS LOS PAISES decidamos hacerlo. La atmósfera y los océanos son de todos y se intercomunican; las toneladas de CO2 que se producen en Rusia, China, EEUU, Polonia o India, se distribuyen equitativamente alrededor del mundo y el O2, producido por los bosques de Congo o de la Amazonía, es patrimonio de todos. La tierra, nuestra Madre Tierra, nuestra Casa Común, nos está llamando a algo que nos lleva pidiendo nuestro Creador desde el comienzo: ser hermanos de una sola familia. Una familia humana que ha de preocuparse de los pueblos y personas más vulnerables, en concreto hablando del cambio climático y sus consecuencias. Todos tenemos que encontrar el ACUERDO no sólo por la Tierra, sino por la Humanidad entera; un pacto por una Ecología Integral.

En Kioto y en París ya aparecieron los problemas que se presentan con fuerza en la COP25 de CHILE.Madrid. Allí se pudieron maquillar, más o menos, porque no se había llegado a tener que concretar las medidas; allí sólo se habló de principios generales que se tenían que concretar en el futuro. Algunos países dejaron correr las cosas hasta ver qué era lo que iba sucediendo, y, en la COP25, se están tratando de afrontar los problemas de cara.

La Unión Europea ha dado un paso inmenso hacia delante con la aprobación del Pacto Verde, a pesar de las fuerte reticencias de Polonia. ¿Cuál es el problema que presentó Polonia?: afrontar una transformación de su industria que utiliza masivamente el carbón como energía básica y propia; para está tarea contará con aún más fondos, del resto de los países de la UE. Rusia es reticente al cambio de modelo energético-productivo. Rusia está exportando grandes cantidades de gas y de petróleo (tercer productor mundial) a Europa; está consumiendo carbón, petróleo y gas sin medir la contaminación que provoca y está construyendo gaseoductos y oleoductos para seguir consiguiendo más divisas. China quiere mantener los plazos con los que se comprometió en París y no ir más allá. China no tiene petróleo, tiene una gran cantidad de carbón (primer productor del mundo) y es, en gran medida, a través del carbón como consigue la energía necesaria para su población y sus industrias; hay que reconocer también que haciendo un esfuerzo enorme por incrementar las energías renovables. India necesita incrementar la producción energética; es el tercer productor e importados de carbón del mundo; curiosamente es también uno de los países que está sufriendo en sus costas los ciclones, las inundaciones y los desplazamientos de personas. EEUU se ha salido del acuerdo de París, aunque sí ha enviado representación a la COP25; es el primer productor de petróleo del mundo y el segundo productor de carbón. No entramos en quiénes son los accionistas de las sociedades mineras que gestionan las extracciones de carbón y petróleo. No hablo aquí del tema de los Derechos de emisión de CO2, ya que lo hice en otro momento; pero sí quiero decir que es imprescindible asegurar que no entren en el bucle de la especulación financiera, y se asegure que se ponen al servicio de los países más necesitados de fondos y más productores de Oxígeno.

En el momento actual del proceso de la COP25, los intereses están encontrados. El acuerdo de París habla del compromiso de los países Occidentales en la transición de un modelo de desarrollo propio de la Sociedad Industrial Occidental a un desarrollo sostenible. Esto sólo se logra con dinero y tecnología: ¿están los países que poseen el dinero y la tectología dispuestos a colaborar?; ¿están los países receptores dispuestos a emplear el dinero y la tecnología en esos proyectos?

Se quiera o no, estamos ante el comienzo necesario de una nueva era de la humanidad que debiera de estar caracterizada por el DESARROLLO SOSTENIBLE Y SOLIDARIO. La guía de ruta y el horizonte ha de ser la Agenda 2030 llevando en el corazón los Derechos humanos. Dejo para el final una pregunta abierta: ¿cuál va a ser nuestra contribución personal, de cada comunidad y como Congregación, a la mitigación del Cambio Climático.
Miguel Ángel Velasco cmf

Comments