4. Claves y estructura Agenda 2030


4.    Claves, estructura y contenido de los ODS 2030


Tras el largo periplo realizado hasta ahora creo que estamos suficiente preparados para abordar el centro de la actual presentación. Conocer el contexto, las vinculaciones y el largo proceso de elaboración nos hablan de la complejidad que tiene dentro de sí la Agenda 2030[i]. Ciertamente la complejidad de los ODS2030 es muy significativa pero se reduce si tenemos en cuenta que están dirigidos a construir un nuevo futuro para no desdeñable cifra de 7.545 millones de personas[ii] que hoy habitamos el planeta Tierra. Vamos a comenzar presentando cuatro claves de interpretación y novedad, seguiremos con la agrupación de los 17 ODS en tres núcleos diferentes y, en tercer lugar, simplemente presentaremos su título, sin entrar en el contenido de los criterios de evaluación, para los que guardamos las correspondientes citas.

5.1 Claves de interpretación y diferenciación

a.     Desarrollo sostenible

El primer concepto-clave a considerar es el de la Sostenibilidad, o mejor, el de Desarrollo Sostenible. Hemos visto cómo este concepto ha sido el centro de consideración de conferencias como Addis Abeba o el documento Río + 20. ¿Por qué es importante este concepto? Los Objetivos del Milenio nos presentan algunos de los casi eternos problemas de nuestro mundo: hambre, malnutrición, falta de agua potable, enfermedades, … No cabe duda de que todos estos retos hay que afrontarlos. Una solución es la distribución de los recursos de una manera más equitativa pensando no sólo en los países desarrollados sino, especialmente, en aquellos que están en proceso de desarrollo. Pero no consiste sólo en distribuir la renta y los bienes ya existentes; el mundo y la humanidad tienen que seguir avanzando y para esto se necesita energía, recursos naturales y nuevos descubrimientos. 

La ciencia y la técnica son aliados del avance y desarrollo que necesitan las personas, pueblos y naciones que tienen menos acceso a bienes como el alimento, la educación, la sanidad, la vida, … Necesitamos continuar con la investigación y el desarrollo de la ciencia y de la técnica, pero nos damos cuenta, a su vez, de hasta qué punto tenemos que cambiar los procesos de producción para hacerlos menos dañinos hacia las personas y el medio ambiente. Hemos de cambiar a un modelo de desarrollo que cuide el medio natural, respete y cuide las peculiaridades de pueblos y personas además de cuidar el desarrollo armónico del ser humano con su entorno natural y ciudadano. Hablar de Desarrollo sostenible es simplemente referirnos a un desarrollo, de todos los pueblos, que tenga en cuenta naturaleza y personas, para poder legar a las generaciones futuras los bienes naturales y culturales que nosotros sí hemos heredado.

b.     Complejidad sistémica

La humanidad ha ido pasando de la fragmentación de pueblos incomunicados a una conciencia de mundialidad cada vez más evidente. En la actualidad la interdependencia de los países es cada vez más patente, pero ¿cuáles han sido los factores que han hecho posible todo esto? Las comunicaciones han sido la autopista sobre la que las noticias de sitios antaño lejanos han ido fluyendo; si esto fue verdad en el siglo XX, el impulso de la comunicación que ha posibilitado Internet y las redes sociales han sido inimaginables. La instantaneidad de las noticias y su distribución casi universal está en medio de nuestra vida a través de Whatsapp, Twiter, Facebook, Instagram, YouTube, nos sirven la imagen y la noticia, tras de un bip, en cualquier sitio donde estemos. La instantaneidad de la noticia nos ha hecho darnos cuenta de la interdependencia económica que ya suponíamos; de la interdependencia de países, revoluciones, guerras y relaciones entre pueblos y de la interdependencia climática. 

Quizá este último punto de la interdependencia climática ha sido el que más importancia ha tenido en el proceso actual de toma de conciencia de universalidad: si los polos se derriten, es consecuencia del efecto invernadero que, a su vez, es fruto de los gases producidos, especialmente desde la industrialización del XIX, en países y lugares muy lejanos. A su vez, el agua líquida procedente del deshielo de los polos hace subir el nivel de las aguas, altera la salinidad del mar, cambia la temperatura del agua haciendo peligrar el curso de las corrientes marinas lo que causa cambios en las zonas costeras. Podríamos poner cientos de ejemplos sobre sucesos encadenados e interrelaciones: ¿recordamos el “efecto mariposa”?. Nuestro mundo no es tan grande, sobre todo si lo comparamos con el Universo, y en él, además, todo está interconectado.

Este principio de la interconexión sistémica de toda la realidad se transmite también a unos ODS: todos interrelacionados. No se puede hablar del hambre sin hablar del agua o de la educación o de la igualdad de géneros. Los 17 Objetivos están absolutamente interconectados al modo y manera que lo está la realidad de la que nacen y sobre la que quieren influir.

c.     Universalidad

Esta tercera característica casi se podría deducir de las anteriores y, muy especialmente, de la complejidad sistémica. Hasta los ODS2030 había una clara tendencia a hacer una diferenciación entre países ricos y pobres o del Norte y del Sur. En la transformación social parecía que los que claramente tenían que cambiar eran los países en desarrollo, que los países desarrollados no tenían que cambiar en nada y que los del Norte debían dedicarse a ayudar a los del Sur. Los ODS 2030 han cambiado la perspectiva desde la clave de la interdependencia de toda la realidad: pertenecemos a un planeta Tierra en el que todo está interrelacionado pero, además, cada uno de los países del mundo ha de revisar hasta qué punto está cumpliendo o no con los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible en su propio territorio. Por supuesto sin olvidarse de que los países más ricos tienen la obligación de contribuir directamente al Desarrollo Sostenible de los países menos desarrollados e indirectamente transformado sus sistemas de producción de tal manera que sean verdaderamente sostenibles. 

d.     Equidad

Una de las diferenciaciones más significativas entre los Objetivos de Desarrollo del Milenio y los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 es la búsqueda de la equidad. La Agenda 2030 quiere subrayar la atención a los derechos de cada grupo humano y no sólo de cada país; quiere atender a la situación de desarrollo humano, de respeto y salvaguarda de los derechos humanos en el caso de cada grupo humano, especialmente de los grupos más vulnerables. Las afirmaciones descriptivas de cada ODS, a través de la desagregación de los grupos de destinatarios de metas y criterios de cumplimiento, tratan de avanzar en la clarificación de como se cumple realmente en cada grupo social, especificándolo (migrantes, refugiados, personas con discapacidades, mujeres, niños, religión, lengua, orientación sexual, etc.)[iii]. Esto nos permite llegar, primero, a evaluar la situación de cada grupo humano dentro de cada país o entre distintos países y, a su vez, medir hasta qué punto se están cumpliendo realmente los objetivos[iv]Será necesario esforzarse en elaborar unos criterios de medición y unas metas que apunten más acertadamente aún a estos grupos, pero la existencia de esta clara tendencia nos habla de la preocupación que podemos encontrar en los ODS2030 por el cumplimiento de los Derechos Humanos. Recordemos el lema principal de la Agenda: no dejar a nadie atrás.




[i] https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/progress-report/. (Consultado en Marzo 2019)
[ii] https://www.saberespractico.com/curiosidades/cuantas-personas-hay-en-el-mundo-actualmente/. (Consultado en Marzo 2019)
[iii] UN Statistical Commission. Rerport of the Inter-Agency and Expert Group on Sustainable Development Goal Indicators, UN Doic. E/CN.3/2016/2/Rev.1, Annex IV (23016).
[iv] United Nations Secretary-General, Progress Toward the Sustainable Development Goals , UN Doc. No. E/2016/75, 3 June 2016: para. 134.

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